Corredores, ¿el por qué de las “Carreras Populares”?

Por qué apuntarse a las “carreras populares”  

Creo que la gran mayoría de “activistas” al running, yo me incluyo entre ellos, empezamos en este mundo o bien para quitarnos esos kilos que pensabamos que nos sobraban, o para ponernos en forma, o sencillamente para eliminar el estrés ocasionado por el día a día…, y así un día cualquiera nos ponemos unas zapatillas y salimos ilusionados a descubrir este mundo del running. Pero por desgracia nos damos cuenta que no es tarea fácil, que aunque la mente quiere correr más y más, ni las piernas ni el corazón dan más de sí.  

Carreras Populares.- desde siempre unidas a los corredores

Una vez pasado ese primer y desconcertante bache en nuestro camino, al tiempo que vamos adquiriendo algo de forma, descubrimos que este mundo no es sólo ponerte a correr y correr. Empezamos a leer, a charlar con personas también amantes de este deporte y que nos van enseñando nuevas cosas que ni siquiera podíamos imaginar que existían a la hora de empezar a correr… “zapatillas  específicas para tipo de pisada – que soy pronador ¿Qué diablos será eso?, ¿pulsómetros?, y ya alucinamos cuando nos hablan de hacer entrenamientos específicos para mejorar nuestras marcas: “series – fartlek – cuestas…”.

Miles de participantes en una Carrera Popular

 Así que, os invito a todos los que ya habéis pasado esta primera etapa de adaptación y entrenáis con regularidad – o sencillamente porqué nunca os habíais planteado participar en una carrera popular – a mirar el calendario de “carreras populares” existentes en vuestra ciudad y apuntaros a una para así poder vivir y sentir en persona todo lo que conlleva.

 

          Ir a por tu primer dorsal, que seguramente guardarás por mucho tiempo (yo lo tengo bien guardadito).

          El día antes de la carrera, sientes ese mismo cosquilleo que cuando eras pequeño y se acercaba tu cumpleaños o cuando no dormías porque venían los Reyes Magos. Ya por la noche preparas concienzudamente la ropa que te vas a poner, las zapatillas a elegir, colocas o mejor dicho intentas colocar el dorsal en la camiseta (para mí una de las cosas más difíciles) y te metes en la cama esperando que amanezca pronto.

          Ya por la mañana del día señalado, te levantas sin que toque el despertador (seguro), sin haber descansado del todo, pues seguramente te has tirado parte de la noche pensando cómo será la carrera, qué estrategia voy a seguir (¿salgo rápido o mejor me reservo para el final?…, aunque desgraciadamente la mayoría de las veces, con llegar a la meta tienes suficiente). Tomas algo para desayunar y te vas como un loco al lugar donde se celebra la carrera popular.

          Ya en la zona donde se inicia la carrera, te das cuenta que hay bastantes más “locos” que igual que tú madrugan para correr. Puede ser que te encuentres con amigos y te pones a charlar con ellos para eliminar un poco los nervios iniciales. Si no se ha recogido el dorsal, ir a por él y a por el chip para ponértelo en las zapatillas.

          Y, antes de que comience la carrera, a estirar un poco  y a entrenar unos minutos para echar a sudar y no salir frío en la carrera. En ese momento, escuchas al “spiker” como anuncia que queda menos para la salida y te vas hacia allí para colocarte en el lugar adecuado para ni molestar (a los que van más rápido que tu), ni que te molesten (para intentar hacer buena carrera).

          Suena el pistoletazo y la sensación de cruzar el arco por primera vez y ver como pitan cientos y cientos de chip cuando pasan por encima de las “alfombras” es cuanto menos una experiencia que nunca habías vivido hasta entonces. Luego, en carrera te vas adaptando con el paso de los kilómetros a tu ritmo y vas viendo que corredores van a acompañarte durante toda la carrera porque van a un ritmo similar al tuyo.

          Y qué decir de todas las personas ajenas a la carrera que están en los lados y te aplauden cuando pasas, y esos voluntarios que te van animan cuando no puedes más o te dan agua cuando pasas por el avituallamiento (sin ellos seguro que no podríamos disfrutar las carreras tal y como lo hacemos ahora).

          Llega el final de la carrera, y seguro que durante la misma has pensado alguna vez que no vas a repetir, que no merece la pena sufrir tanto, pero aprietas los dientes e intentas hacer un último esfuerzo antes de entrar de nuevo bajo el arco, pero esta vez de meta.

          Luego viene el corrillo con otros corredores para hablar de cómo nos ha ido en la carrera y pensar cuándo será la próxima carrera en la que vas a participar (ya ni te acuerdas de lo que habías sufrido hace unos minutos).

Por todo esto y mucho más os recomiendo que participes en una carrera popular para que comprobéis en vuestras carnes esas sensaciones antes, durante y después de la carrera (te tiras unos días buscando fotos o videos donde puedes haber salido, para conservarlas junto al dorsal). Eso sí, lo ideal es que os inicies en una carrera adaptada a vuestras posibilidades reales según vuestra condición física.

 A POR VUESTRA PRIMERA CARRERA POPULAR.

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